Sector 6 de la Cañada Real, un viernes por la noche con las hogueras encendidas.
ES
El título Una noche en el infierno nace de ese instante en el que la oscuridad cae sobre la Cañada y las hogueras —encendidas por quienes habitan este lugar— se convierten en la única fuente de luz. El aire, denso y tóxico por la combustión de plásticos y desechos, envuelve cada escena.
En esa penumbra, los rostros cadavéricos de los drogodependientes adquieren un dramatismo sobrecogedor, mientras que las miradas de los niños transmiten una inesperada ternura. A pesar de todo, en medio de ese infierno en el que ningún niño debería crecer y nadie debería vivir, hay un ápice de esperanza: incluso la brasa más pequeña sería capaz de alumbrar la oscuridad de una noche en la Cañada.
Una noche en el infierno es un proyecto en constante evolución desde 2021, a raíz de mi experiencia personal en el sector 6 de la Cañada Real Galiana, donde colaboré con la ONG Bocatas, que acompaña a las personas drogodependientes desde hace años. Este proyecto no busca reconocimiento; busca mostrar. Es un grito. Una denuncia. Una manera de poner luz en lugares donde otros han decidido no mirar, y de recordar que incluso en los contextos más olvidados, la humanidad y la esperanza permanecen.

EN
The title A Night in Hell comes from that moment when darkness falls over La Cañada, and the bonfires—lit by those who inhabit this place—become the only source of light. The air, dense and toxic from the burning of plastics and waste, envelops every scene.
In this dimness, the corpse-like faces of drug addicts take on a haunting drama, while the gazes of the children convey an unexpected tenderness. Despite everything, in the midst of this hell where no child should grow up and no one should live, there is a glimmer of hope: even the smallest ember can illuminate the darkness of a night in La Cañada.
A Night in Hell is a project in constant evolution since 2021, stemming from my personal experience in Sector 6 of La Cañada Real Galiana, where I collaborated with the NGO Bocatas, which has been supporting people struggling with addiction for years. This project does not seek recognition; it seeks to reveal. It is a cry. An accusation. A way to shine light on places where others have chosen not to look, and to remind us that even in the most forgotten contexts, humanity and hope endure.

Propuesta de exposición del proyecto “Una noche en el infierno”: montaje visual de las obras.

¿Quién soy? (2021)
ES
Esta obra surge de un encuentro que me marcó hace muchos años: la primera vez que vi a un hombre drogándose. Ese instante reveló la soledad de quienes viven atrapados en la adicción. La pieza simboliza la vergüenza, la culpa y la lucha interna que siguen a ese acto, y nos recuerda que, en esencia, no somos tan diferentes: todos podemos quedar atrapados en dinámicas que nos asfixian e impiden detenernos y reflexionar. Pasamos gran parte de nuestra vida anestesiados, hasta que algo nos despierta y nos empuja a no vivir una existencia vacía. Como señalaba Erich Fromm: «Si soy lo que tengo y lo que tengo lo pierdo, ¿quién soy?».
La obra se convierte así en un espejo incómodo de la sociedad en la que vivimos: una sociedad que evita hacerse preguntas. Esta obra nos obliga a mirar de frente, a reconocer nuestra fragilidad  y a buscar sentido, especialmente en los contextos más olvidados.

EN
This work stems from an encounter that marked me many years ago: the first time I saw a man using drugs. That moment revealed the loneliness of those who live trapped in addiction.
The piece symbolizes the shame, guilt, and inner struggle that follow that act, and reminds us that, at our core, we are not so different: we can all become trapped in dynamics that suffocate us and prevent us from stopping and reflecting. We spend much of our lives anesthetized, until something awakens us and pushes us not to live an empty existence. As Erich Fromm wrote: “If I am what I have and what I have is lost, who am I?
The work thus becomes an uncomfortable mirror of the society we live in—a society that avoids asking itself essential questions. It compels us to look directly, to acknowledge our fragility, and to seek meaning, especially in the most forgotten contexts.
Blancanieves (2021)
ES 
Cuando tenía 15 años, me encontré en el sector 6 con una conocida, apenas mayor que yo, que había ido a comprar droga con su grupo. Coincidimos en la cola donde ella pedía comida y ropa, mientras que yo estaba con el resto de voluntarios que acuden a la Cañada a acompañar a las personas que viven en el poblado. Ese encuentro me marcó tanto que quise representarlo.
A través de esta obra, exploro la fragilidad de la mujer en los márgenes de la sociedad, donde la adicción desdibuja la identidad hasta rozar la deshumanización.
El título subvierte el cuento de los hermanos Grimm, vinculando la supuesta pureza de una princesa con la naturaleza destructiva de la “nieve blanca”. Bajo una estética de colores vibrantes y magnéticos, se esconde una verdad incómoda: lo que observas no es un personaje de ficción, sino una mujer real atravesada por la adicción.

EN 
When I was 15, I encountered an acquaintance in Sector 6, barely older than me, who had gone with her group to buy drugs. We crossed paths in the line where she was asking for food and clothing, while I was with the other volunteers who go to La Cañada to support the people living in the settlement. That encounter affected me so deeply that I felt compelled to represent it.
Through this work, I explore the fragility of women on the margins of society, where addiction blurs identity to the point of near dehumanization.
The title subverts the Grimm brothers’ fairy tale, linking the supposed purity of a princess with the destructive nature of “white snow.” Beneath a palette of vibrant and magnetic colors lies an uncomfortable truth: what you see is not a fictional character, but a real woman profoundly shaped by addiction.
Ignominia: El momento de la vergüenza (2022)
ES
Esta obra explora el peso de la vulnerabilidad al sentirnos descubiertos. El título evoca esa mezcla de vergüenza y lucidez que surge al ser conscientes de que nuestras propias acciones nos dañan. Al ocultar su rostro, el protagonista no solo huye de la mirada ajena, sino que se refugia en su propia sombra, invitándonos a una pregunta universal: ¿y si este hombre no fuera un extraño, sino cualquiera de nosotros?
En este diálogo se destila la esencia de la condición humana: la fragilidad, el dolor que consume desde dentro y la oscuridad que acecha en los recovecos de cualquier vida. Es un recordatorio de que todos somos susceptibles de caer en la autocondenación. La pieza abre una ventana a nuestra verdad más profunda, invitándonos a confrontar nuestras sombras y a encontrar el perdón en la aceptación de nuestra propia fragilidad.

EN
This work explores the weight of vulnerability when we feel exposed. The title evokes that mix of shame and awarenessthat arises when we recognize how our own actions can harm us. By hiding his face, the protagonist not only avoids the gaze of others but also takes refuge in his own shadow, inviting us to a universal question: what if this man were not a stranger, but any of us?
In this dialogue, the essence of the human condition is distilled: fragility, the pain that consumes from within, and the darkness that lurks in the corners of any life. It serves as a reminder that we are all susceptible to self-condemnation. The piece opens a window into our deepest truth, inviting us to confront our shadows and find forgiveness in the acceptance of our own vulnerability.
Éxodo (2021)
ES
Esta obra se inspira en el relato bíblico del cruce de los hebreos por el Mar Rojo, pero lo traslada a la realidad invisible y desgarradora de quienes habitan nuestras aceras y, en especial, de los marginados del sector 6, cuyas vidas han sido atravesadas por el consumo.
La figura encorvada, con el rostro oculto bajo una gorra que actúa como su único refugio, encarna el peso de un dolor que nosotros, como sociedad, hemos decidido dejar de mirar. A través de esta metáfora, la obra se convierte en un grito silencioso sobre la exclusión, la opresión y la búsqueda desesperada de un lugar al que pertenecer. Nos recuerda que, detrás de esa figura que evitamos, hay un ser humano que también anhela su propia “tierra prometida”: la dignidad y el derecho a ser mirado.

EN 
This work is inspired by the biblical account of the Hebrews’ crossing of the Red Sea, but relocates it to the invisible and harrowing reality of those who inhabit our streets and, in particular, the marginalized of Sector 6, whose lives have been shaped by addiction.
The hunched figure, with their face hidden beneath a cap that serves as their only refuge, embodies the weight of a pain that we, as a society, have chosen to ignore. Through this metaphor, the work becomes a silent cry about exclusion, oppression, and the desperate search for a place to belong. It reminds us that behind the figure we avoid, there is a human being who also longs for their own “promised land”: dignity and the right to be seen.
Sector 6 (2022)
ES 
La obra nos enfrenta a la realidad de las comunidades más vulnerables, donde la falta de recursos y de compañía no solo margina, sino que condena. Al fijar la mirada en esta pareja, nos obliga a reconocer la humanidad que persiste donde preferimos no mirar. Los tonos naranjas, las ropas fluorescentes y el verde —cargado de toxicidad— intensifican la escena hasta hacerla casi insoportable, mostrando la angustia diaria y la desesperación de quienes viven atrapados en esta realidad. Es un recordatorio de que detrás de cada persona hay una historia, un derecho a ser visto y una urgencia que reclama nuestra mirada y nuestra acción.

EN 
The artwork confronts us with the reality of the most vulnerable communities, where the lack of resources and human connection not only marginalizes but condemns. By focusing on this couple, it forces us to acknowledge the humanity that persists where we would rather not look. The orange tones, fluorescent clothing, and green —laden with toxicity— intensify the scene to an almost unbearable degree, revealing the daily anguish and despair of those trapped in this reality. It is a reminder that behind every person there is a story, a right to be seen, and an urgency that demands our attention and action.
Una noche en el infierno (2023)
ES
En La Cañada, donde la luz escasea, drogodependientes y niños gitanos encienden hogueras que revelan rostros marcados por la vida y miradas llenas de inocencia. El contraste es dramático y conmovedor; no se trata solo de la oscuridad que los rodea, sino de la humanidad que persiste en medio de ella.
Junto al fuego, un hombre y un niño de espaldas —con los colores de su ropa invertidos— muestran la negación de un presente que duele y la lucha entre la inocencia perdida y la realidad que les toca vivir. A lo lejos, un pequeño grupo de voluntarios y una cruz verde se levantan como un hilo de esperanza, recordándonos que incluso la luz más tenue puede atravesar la oscuridad de una noche en La Cañada.

EN 
In La Cañada, where light is scarce, drug addicts and Roma children light bonfires that reveal faces marked by life and eyes full of innocence. The contrast is dramatic and moving; it’s not just the darkness that surrounds them, but the humanity that persists within it.
By the fire, a man and a boy stand with their backs turned — their clothing colors inverted — showing the denial of a painful present and the struggle between lost innocence and the harsh reality they face. In the distance, a small group of volunteers and a green cross rise like a thread of hope, reminding us that even the faintest light can pierce the darkness of a night in La Cañada.

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